Fundación Antonio Saura

En 2008, abrió sus puertas una galería ubicada en la Casa Zabala, junto a la Plaza de San Nicolás, impulsada por los hermanos de Antonio Saura, Carlos y María Ángeles, promotores también de la Fundación Antonio Saura. Sin embargo, debido a problemas financieros y las serias disputas entre los demás familiares, el museo cerró sus puertas indefinidamente en febrero de 2016.

El artista, fallecido en 1998, dejó en su testamento como únicas herederas a su mujer, Mercedes Beldarraín, y su hija, Marina Saura. También dejó como albacea testamentario a Olivier Weber-Caflisch. En dicho documento se expone la voluntad del difunto de que no existiera ninguna fundación con su nombre sin el consentimiento de sus herederos. Sin embargo los hermanos, impulsores de la creación de la Fundación Antonio Saura y de la galería de la Casa Zavala, rechazan la veracidad de este testamento.

La galería albergaba una colección permanente de obras, documentos y libros que repasaban la trayectoria artística de Antonio Saura, un oscense muy ligado profesional y afectivamente a Cuenca. Asimismo, organizaba exposiciones temporales dedicadas a autores consagrados o emergentes, tratando distintos soportes como el arte digital o la fotografía, teniendo como propósito apoyar las nuevas iniciativas plásticas contemporáneas. Junto con el Museo de Arte Abstracto Español y el Espacio Torner, completaba el llamado “Triángulo del arte” en Cuenca.