Historia cultural reciente de Cuenca en materia de Arte Abstracto

Historia cultural de Cuenca hasta los años 60

Al analizar la historia cultural de Cuenca, al igual que el de España en general, hay que tomar como referencia el hito de la Guerra Civil Española (1936-1939), pues supuso un gran paréntesis en materia económica y cultural.

Período anterior a la Guerra Civil

En materia artística y cultural, Cuenca ha sido tradicionalmente una ciudad cerrada, con escasas realizaciones artísticas de interés. Los intentos de hacer surgir instituciones y élites artísticas de ámbito local fueron contados y no demasiado fructíferos. Uno de ellos fue la fundación en 1927 de una Escuela de Artes y Oficios, patrocinada por la Diputación de Cuenca, y centrada sobre todo en la restauración de los pasos de Semana Santa. Por esas mismas fechas se fundó la Agrupación de Amigos de Cuenca, formada por algunos intelectuales conquenses como Juan Giménez de Aguilar, Cayo Conversa o Rodolfo Llopis. Planteaban la inquietud y la necesidad de impulsar la cultura local en todos los ámbitos, aunque con pocas aperturas a influencias externas.

Salvo contados artistas que hicieron estancia en Cuenca atraídos por su singular paisaje, como Carlos Lezcano (paisajista preimpresionista), José Gutiérrez Solana (del que se conserva algún cuadro de las procesiones de Cuenca) o el cubano Wilfredo Lam, no cabe reseñar ninguna actividad artística de especial envergadura antes de 1936.

Wilfredo Lam
(Fuente: Web de Wilfredo Lam)

   Período posterior a la Guerra Civil

Federico Muelas
(Fuente: Centro Virtual Cervantes)

Antonio Saura
(Fuente: Foto de Santos Cirilo para El País)

“En 1940, acabada la Guerra Civil, la situación artística de España supuso el establecimiento de un nuevo “orden”, en principio dominado por los resortes ideológicos imperantes durante los oscuros años de la autarquía. No ocurrió lo mismo en la década de los cincuenta. Tras el triunfo de los aliados, la situación interior comenzó a ser un poco más soportable. Aunque España todavía vivía una política de aislamiento, se inició una nueva etapa durante la cual el contacto con el mundo exterior y la aparición de una nueva generación dispuesta a romper con lo establecido trajo consigo un cambio de mentalidad y el afán de hacer un arte distinto al oficial y aceptado por los sectores más influyentes de la sociedad.”

(Antonio Bonet en Arte en España, 1918-1994 en la Colección Arte Contemporáneo)

No es hasta pasados varios años de la Guerra Civil cuando Cuenca empieza a abrirse a la cultura exterior. De la mano del poeta Federico Muelas y el escritor César González-Ruano, empiezan a retomarse poco a poco las tertulias culturales. Algunos artistas empiezan a instalar sus estudios en las reconstruidas callejuelas de la parte alta de Cuenca, como Lorenzo Goñi, Julián Grau Santos o Antonio Saura. La actividad expositoria toma fuerza con la construcción de la Casa de la Cultura por Miguel Fisac en los años sesenta.

El movimiento del arte vanguardista, gestado sobre todo en Nueva York, llegaría a España con cierto retraso, y más aún a una ciudad pequeña como Cuenca. La desaparición del rigor academicista, el deseo de afirmación individual de los creadores y las exigencias de un mercado del arte de carácter especulativo fueron los factores condicionantes en la aparición de los movimientos vanguardistas, en contraposición con las rigurosas disciplinas artísticas tradicionales.

Construcción de la Casa de la Cultura en la calle Sánchez Vera en 1959
(Fuente: Fundación Fisac)